Tercerizar el desarrollo de software: ventajas, riesgos y buenas prácticas

Cada vez más empresas argentinas eligen tercerizar el desarrollo de software para acelerar proyectos, reducir costos y acceder a equipos especializados sin necesidad de contratar personal interno.
Sin embargo, no todos los proveedores ofrecen el mismo nivel de calidad, experiencia o compromiso, y una mala elección puede llevar a demoras, sobrecostos y sistemas que no funcionan como deberían.

En esta guía te contamos cuándo conviene tercerizar, qué riesgos evitar y qué buenas prácticas te garantizan éxito en tu proyecto de software.

¿Qué significa tercerizar el desarrollo de software?

Consiste en delegar el diseño, desarrollo, implementación y mantenimiento de un sistema a una software factory o empresa especializada, en lugar de desarrollarlo internamente.

Esto permite que tu negocio se enfoque en lo que mejor hace, mientras expertos se encargan de la tecnología.

Ventajas de tercerizar el desarrollo de software

Acceso a un equipo experto

Una software factory te ofrece:

  • desarrolladores especializados,
  • UX/UI designers,
  • QA testers,
  • project managers,
  • especialistas en integraciones y automatización.

Es un nivel de expertise difícil (y costoso) de construir internamente.

Reducción de costos y tiempos

Contratar personal interno implica:

  • sueldos altos,
  • cargas sociales,
  • capacitación,
  • herramientas y equipamiento.

Tercerizar permite pagar solo por el proyecto o sprint, sin costos fijos, y con tiempos más rápidos gracias a procesos ya establecidos.

Metodologías ágiles y procesos claros

Las software factories trabajan con metodologías como Scrum, Kanban y CI/CD, lo que asegura:

  • entregas frecuentes,
  • control de avances,
  • pruebas constantes,
  • trazabilidad completa.

Flexibilidad y escalabilidad

Podés ampliar o reducir el equipo según las necesidades del proyecto sin compromisos a largo plazo.

Soporte y mantenimiento continuo

Después del desarrollo inicial, un buen proveedor te acompaña con:

  • actualizaciones,
  • mejoras,
  • soporte técnico,
  • integraciones adicionales.

Riesgos comunes (y cómo evitarlos)

1. Elegir freelancers sin estructura

Muchos proyectos fracasan porque el desarrollador individual:

  • se ausenta,
  • cambia de trabajo,
  • no documenta,
  • no entrega a tiempo.

Cómo evitarlo: elegir equipos con roles claros y procesos establecidos.

2. Falta de documentación

Sin documentación técnica y funcional, tu sistema queda “atado” a una sola persona y es difícil de mantener.

Cómo evitarlo: exigir documentación en cada etapa.

3. Entregas poco claras o sin pruebas

Una mala práctica es recibir el software “de golpe” y sin testeo.

Cómo evitarlo: solicitar entregas parciales, pruebas y revisiones.

4. Proyectos que se estiran indefinidamente

Pasa cuando no hay planificación clara o alcance definido.

Cómo evitarlo: trabajar con hitos, cronogramas y alcance acordado.

5. Falta de soporte post-proyecto

Muchos desarrolladores entregan el sistema y desaparecen.

Cómo evitarlo: contratar un proveedor que ofrezca mantenimiento, soporte y mejoras continuas.

Buenas prácticas para tercerizar con éxito

Definir objetivos y alcance

Saber qué querés resolver reduce costos y acelera el desarrollo.

Elegir un proveedor con experiencia comprobable

Buscar:

  • casos reales,
  • ejemplos de proyectos,
  • testimonios,
  • portfolio.

Solicitar un análisis previo

Una buena empresa no te cotiza sin entender tu negocio primero.

Pedir entregas parciales (iteraciones)

Permite validar, ajustar y evitar sorpresas.

Exigir documentación y soporte

Son claves para el crecimiento y mantenimiento futuro del sistema.

¿Cuándo conviene tercerizar?

  • Cuando no tenés equipo técnico interno.
  • Cuando tu empresa crece y necesitás escalar rápido.
  • Cuando los procesos actuales ya no te alcanzan.
  • Cuando usar Excel o sistemas genéricos genera errores o pérdida de tiempo.
  • Cuando necesitás integraciones, automatización o software a medida.

👉 Si tu PyME está en crecimiento, tercerizar es la opción más rápida y eficiente.

Conclusión

Tercerizar el desarrollo de software es una decisión estratégica que puede acelerar tu crecimiento, optimizar procesos y garantizarte soluciones robustas con estándares profesionales.

En Drimfix, trabajamos con metodologías ágiles, equipo especializado y soporte continuo para acompañar a tu empresa en todo el proceso.

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